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El rincón de Antonio

14 octubre, 2008

Un rincón para disfrutar.

En pleno casco histórico de Zamora, una pequeña portezuela sugiere un restaurante castizo, de esos que abundan por tierras castellanas; tras ella, nos encontramos un local con raices de mesón centenario, pero muy remozado. Decorado de manera muy sobria, paredes de ladrillo y piedra, y mobiliario de madera, pero con toques modernos en la iluminación y en algunas notas de color. Se percibe al entrar un ambiente sosegado y agradable.

Me siento a la mesa, y al fijarme en el diseño de la vajilla y la cubertería intuyo que la cocina que sirve Antonio no tiene nada que ver con la de un antiguo mesón. Y la cristalería, tanto las copas como los vasos de agua son Riedel, me augura un cuidado especial por el vino.

Para rematar la atmósfera que invita a disfrutar de la buena gastronomía, un suave hilo musical muy agradable me acompañará durante toda mi cena.

El servicio, muy amable y conocedor del oficio, ayuda con la elección de la comida y del vino (aunque en este último aspecto estuvo bastante desacertado -el Vetus 2005 recomendado se comía literalmente a casi todos los platos del menú-). Muy correcto y atento durante toda la cena.

Aunque le falta algo PAUSA, tanto en los tempos del servicio de los platos del menú degustación que pedí, como en la presentación de los mismos (los iban presentando a la vez que los servían y con demasiada aceleración por recitar sus ingredientes).

De todos modos, ya digo, el trato es muy agradable y te hacen sentir muy cómodo.

Y llegamos a lo más importante, LA COMIDA. Platos de autor, principales de buena calidad cuyos acompañamientos consiguen sinfonías de sabores muy acertadas e interesantes. Muy bien en la presentación y en sus puntos de elaboración.

Sopa de tomate con anchoas del cantábrico y sorbete de pan emulsionado; la sopa en sí, demasiado suave, quizás algo falta de sabor a buen tomate, el pan le da un toque interesante de textura, pero las anchoas… son un BOOM en la boca, exquisitas, realzan el plato y consiguen una mezcla de sabores y texturas que realmente te hace disfrutar.

Mejillones de roca con melón sobre crema de queso; nuevamente plato concebido para degustar en conjunto, muy bien de punto y de sabor.

Pularda escabechada con gamba de huelva y salsa de alioli y mango; exquisito, alta calidad en la materia prima, perfecto en el punto de cocina y en su conjunción de sabores.

Garbanzos de Fuentesauco con boletus edulis; los garbanzos buenísimos y el boletus sabrosísimo; pero la ración es algo excesiva, que unida al picante del sofrito hacen el plato algo pesado, también resulta algo descompensada la proporción entre las legumbres y las setas (con algo menos de cantidad de garbanzos el plato quedaría más conjuntado y menos pesado).

Carrillera con boletus en salsa de vino tinto; sabrosa y muy tierna, quizás con la salsa excesivamente fuerte, pero muy buena.

Y para terminar helado de chocolate sobre crema de galleta; el plato más flojo del menú, algo falto de sabor y de conjunción entre sus ingredientes.

Y un pequeño detalle más, en la decoración de alguno de los platos el cocinero se pasa un poquito con el cebollino, bien para decorar, pero en exceso da un pequeño toque que chirría en la conjunción de algún plato…

La impresión general, una cocina muy cuidada, bastante bien elaborada y con toques creativos muy interesantes. Todo bastante bueno, llegando a entusiasmar con la pularda y las anchoas.

Además como apuntes reseñables: Una carta de vinos extensísima, combina referencias clásicas con vinos de corte más moderno; para mi gusto excesívamente larga; aunque muy muy ajustada en sus precios, no es de esos que te clavan el doble de su precio en bodega, y eso es de agradecer. El ya mencionado maridaje fallido con el Vetus 2005 (lo ideal habría sido un blanco con algo de estructura para toda la cena y una copa de tinto para la carrillera). Y, sobre todo, lo que se agradece sentarse a una mesa donde te tratan con esmero y donde saben lo que se hacen.

En definitiva, El rincón de Antonio, RESTAURANTE IMPRESCINDIBLE si pasas por Zamora, donde la cuenta salió por 58 euros (vino sin incluir).

UBICACION: Rúa de Francos, 6

PUNTUACION:

Ambiente: 7,5
Servicio: 7
Comida: 7,5

PUNTUACION MEDIA:7,375

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